CÓMO RECUPERAR LA CONFIANZA TRAS UN MAL RESULTADO

Nadie está libre de sufrir decepciones, todos nos equivocamos o sufrimos algún golpe de mala suerte y todos pasamos por malos momentos. Esto es así en el deporte y en la vida, por ello debemos estar preparados para reaccionar de la mejor manera cuando esto ocurra.Las personas cuando conseguimos un resultado, sea bueno o malo, buscamos una explicación al porqué de ese resultado. El razonamiento que hagamos de lo ocurrido puede condicionarte a la hora de luchar por nuevos retos, haciendo que te encuentres con confianza y motivación o pensando que ni siquiera merece la pena intentarlo de nuevo.

Cuando logramos el éxito nos gusta pensar que ha sido gracias a nuestro esfuerzo y a nuestro trabajo. Cuando fracasamos no parece estar tan clara la explicación de por qué no se ha conseguido el resultado esperado. Este es el momento clave en el que puede analizar el fracaso obtenido para crecer, mejorar y cargarte de ganas de intentarlo de nuevo, o por el contrario para desmotivarte y perder confianza en ti mismo.motorbike-438464_960_720

Es indudable que puede haber influido la mala suerte a la hora de obtener un mal resultado, pero no podemos dejar que toda la responsabilidad sea de la mala suerte. La explicación es sencilla: la mala suerte no depende de nosotros. Si todo nuestro análisis se reduce al factor suerte, entonces nos estamos quedando indefensos para la próxima ocasión que nos toque luchar. Hay que buscar factores que nosotros podamos controlar, que dependan sólo de uno mismo: el esfuerzo, el trabajo, la preparación… factores que están en nuestra mano. Sólo así nos sentiremos capaces de enfrentarnos a la competición de nuevo tras con garantías y con la confianza de que esta vez si podremos conseguirlo. Pongo como ejemplo dos posibles formas de afrontar una decepción deportiva:

Si me esfuerzo más que la última vez seguro que lo consigo.

La próxima vez lo conseguiré si me acompaña la suerte.

Entre estas dos frases, aunque no lo parezca, hay una notable diferencia: Nuestro control sobre la situación. Si apelamos sólo a la suerte seguramente no estemos preparándonos tan a conciencia como si le damos prioridad al factor esfuerzo. El esfuerzo sólo depende de nosotros, la suerte no. Si nos centramos en este tipo de factores sobre los que si podemos influir, entonces tendremos mayor sensación de control, mayor confianza y por tanto nos enfrentaremos a los nuevos retos con mayores garantías. En cambio, pensar en la suerte sólo no hará estar ansiosos pensando en lo que pueda ocurrir sin estar realmente preparados.

En resumen, cuando pienses en lo que puedes mejorar para poder conseguir esos objetivos que se te resisten, centrarte en aquellos aspectos que puedas manejar, en lo que realmente depende de ti, dando sólo el peso justo a factores incontrolables como la buena o mala suerte

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Fco. Javier Bonilla Rodríguez. Psicólogo Deportivo

Presentación1

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